Bajo el concepto rector «Aretz Bizia» (Árbol Vivo), la rehabilitación integral del Euskal Museoa, diseñada por el estudio Vaillo + Architects, sitúa a la madera como eje vertebrador. El proyecto une el patrimonio antropológico con la arquitectura contemporánea mediante una compleja intervención en cuatro edificios históricos interconectados.
El «tronco ingrávido» en CLT
El mayor reto técnico de la obra, ejecutada por la UTE Teusa y Viuda de Sainz, ha sido la instalación de un núcleo central que conecta visual y físicamente las distintas plantas del recinto. Para materializar este «tronco ingrávido», Madergia ha empleado paneles de madera contralaminada (CLT). Esta solución industrializada aporta la ligereza y la máxima precisión técnica necesarias para operar dentro de las limitaciones geométricas del conjunto histórico.
La intervención destaca también por la instalación de grandes cerchas de madera en las cubiertas. Estas piezas asumen una función estructural crítica y evocan la tradición constructiva vasca, rindiendo homenaje a la carpintería de ribera de las embarcaciones y a la robustez de los caseríos. La solución dota a las nuevas salas expositivas de una gran calidez y un comportamiento acústico excepcional.
La madera actúa en este museo como puente entre la identidad histórica de Euskadi y la transformación hacia una construcción pública cultural más sostenible.