La nueva Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), actualmente en fase final de construcción en Pamplona, supone un hito en la edificación sostenible y en la modernización de las infraestructuras educativas de la Comunidad Foral. Ubicada junto al Hospital Universitario de Navarra y al centro de investigación Navarrabiomed, su objetivo es reforzar la capacidad docente, investigadora e innovadora en los ámbitos de Medicina, Enfermería, Psicología y otras disciplinas relacionadas con la salud.
El proyecto ha sido diseñado por VArquitectos y Bryaxis Arquitectos y ejecutado por la UTE ACR–Guillén y desde su concepción, la madera se planteó como material estructural principal, lo que convierte a este edificio en la mayor construcción en madera realizada en Navarra. La estructura sobre rasante se compone íntegramente de vigas y pilares de madera laminada, combinados con paneles CLT para los forjados. Madergia ha tenido un papel fundamental en el proyecto, encargándose del diseño, la fabricación, el suministro y la instalación de los sistemas constructivos de madera. Gracias a un enfoque industrializado, ha sido posible garantizar precisión, rapidez en el montaje y un menor impacto ambiental.
El edificio cuenta con más de 13.500 m² útiles, distribuidos en 22 aulas, una decena de laboratorios, una sala de anatomía de 190 m², salas de informática y microscopía, despachos para el profesorado, un auditorio y una cafetería. La configuración flexible del inmueble incluye espacios diáfanos en las plantas superiores, que permitirán adaptarse a las necesidades académicas futuras. En total, la facultad dará servicio a unas 1.500 personas entre alumnado y personal docente e investigador.
La sostenibilidad constituye el eje central del proyecto. El edificio está concebido como una construcción de energía positiva, capaz de generar tanta energía como la que consume en calefacción, refrigeración, ventilación e iluminación. Además, funcionará exclusivamente con electricidad, sin combustibles fósiles, y priorizará la eficiencia energética, la trazabilidad y el uso de materiales de proximidad.
La nueva Facultad de Ciencias de la Salud es, por tanto, no solo un logro arquitectónico y técnico, sino también una demostración de cómo la madera puede ser protagonista en infraestructuras públicas de gran escala, abriendo camino a una construcción más sostenible e innovadora.